Últimamente no reconozco las emisoras de radio . No es la primera vez que hablo de este tema, pero por desgracia no puedo evitar hacerlo. No tengo más remedio que poner un punto negativo a las emisoras generalistas dedicadas a programar música como si fueran clones. Ya no hay distintivos. Ya no hay hechos diferenciales. Cada vez hay más puntos en común. ¿Dónde está la variedad entonces? Parece mentira que, con lo amplias que resultan las décadas de los ochenta, noventa y hasta hoy en términos musicales, siempre se programen las mismas canciones, una y otra vez, un día y otro día. No hay espacio para la novedad o, al menos, para viajar por senderos menos conocidos en el pasado. Nada. No contentos con eso, resulta que los temas son "optimizados" para conseguir la duración perfecta, llegando a situaciones tan esperpénticas como reducir a dos minutos una canción de más de cuatro. ¡Qué manera de destrozar! ¿Es realmente necesario? Yo creo que no. Estos fenómenos n...
Opiniones y mucha música. Ábrete de Orejas: Las trataremos con cariño