Treinta años no son nada y lo son todo. En este caso, "treinta años cantando siempre lo mismo", como decía Martirio en el concierto que ofreció en el POP CAAC de Sevilla el pasado viernes, es toda una vida dedicada a una particular visión del folcklore tamizado a través de sus sempiternas gafas de sol. En este viaje a través de ese universo cotidiano y atrevido, Martirio es toda una presencia sobre el escenario. Dos horas se hicieron insuficientes para disfrutar de la buena voz y del buen humor de una mujer que no tenía que hacer mucho para tener al público más que rendido pero, aún así, lo hizo. Ofreció la fusión mágica que permite copla y jazz, flamenco y caribe, sensibilidad y alegría, todo un collage de ambientes y estados de ánimo perfectamente cohesionados por una gran voz. Y es que Martirio canta con poderío y el descaro que le avalan los "30 años" de intensa carrera musical a sus espaldas y que quedan resumidas en éste su último recopilatorio. ...
Opiniones y mucha música. Ábrete de Orejas: Las trataremos con cariño